No estás solo, estás contigo

La soledad es un estado que en nuestra cultura es lo peor que nos puede pasar. Llegar a los 30 sin una pareja, no tener hijos antes de los 40, divorciarte o simplemente decidir vivir solo, es una vida que no contemplamos muchas veces por el miedo al qué dirán o simplemente nos acostumbramos a necesitar del otro para poder ser felices, pero la realidad es que nadie más que tú es el responsable de encontrar esa felicidad.

Las personas que nos encontramos en el camino son compañeros de vida de los cuales aprendemos, pero no podemos convertirlos en nuestra felicidad. No es justo para ellos y menos para nosotros, porque en el momento que no pueden estar, nuestro mundo no puede irse con ellos. Por eso es importante que aprendas a resolver tus problemas, tus emociones y hasta tu estabilidad económica, eso no significa que tengas que compartir cómo te sientes, buscar ayuda o desahogarte, más allá de eso tienes que encontrar la fuerza para salir adelante.

Exige tus momentos de soledad, te los mereces. Refresca tu cabeza con nuevos lugares y nuevas ideas. Date la oportunidad de descubrir que eres capaz de hacer muchas cosas por tu cuenta y demostrarles a los que más quieres que también eres un soporte para sus momentos más difíciles y no una carga. Comienza a mirar la soledad como una aliada para descubrir lo que te llena, para descubrir nuevas experiencias y explorar todas las versiones de ti mismo, total lo peor que pueda pasar es que encuentres la felicidad en donde muchas personas no se atreven a ver.

2019-12-03T14:51:25+00:00