Desde hace cerca de una década, Postobón trabaja en la reducción del contenido calórico y de azúcar en su portafolio de bebidas. Esta decisión se tomó como parte de la capacidad de la compañía para leer el contexto y comprender las expectativas de los grupos de interés. Esto ha permitido no solo brindar una oferta consciente y clara que va desde la indulgencia hasta el máximo cuidado, sino también adaptarse a un entorno regulatorio y autorregulatorio respecto a las bebidas y los alimentos.
En 2015, con base en la información derivada de las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la ingesta de azúcares para adultos y niños, un equipo interdisciplinario de la compañía inició un análisis profundo e integral basado en Innovación, Investigación y Desarrollo. Su objetivo fue avanzar en la configuración de un portafolio reducido, bajo y libre de calorías, sin cambiar los perfiles de sabor de las bebidas, al tiempo que se promovieran los estilos de vida activos y responsables.
Por esa época, en el Reino Unido se discutía la instauración de una regulación tributaria a las bebidas azucaradas, la cual se anunció en marzo de 2016 y entró en vigor en abril de 2018. Esta regulación, conocida como «impuesto al azúcar», terminó siendo un gravamen aplicado a las bebidas azucaradas producidas en el Reino Unido o importadas al país. Según el gravamen, los fabricantes de bebidas con azúcar debían pagar:
- 24 centavos de libra esterlina (24 peniques) por litro de bebida si contiene 8 gramos de azúcar por 100 mililitros o más.
- 18 centavos de libra esterlina (18 peniques) por litro de bebida si contiene entre 5 y 8 gramos de azúcar por 100 mililitros.
Esta referencia permitió la discusión interna en Postobón para definir un reto: desarrollar bebidas con menos de cinco gramos de azúcar por cada 100 mililitros manteniendo los sabores que han encantado a millones de consumidores.
A esto se deben sumar las definiciones suscritas por la compañía en el acuerdo de autorregulación del sector de bebidas para la promoción de estilos de vida activos y saludables, formulado en 2016 por las principales empresas del sector, congregadas por la Cámara de Bebidas de la ANDI. Entre los acuerdos se incluyó la innovación y la ampliación del portafolio de bebidas con el objetivo de generar opciones de consumo bajas y sin calorías, además de proporcionar empaques con diferentes tamaños de porción.
Con la voluntad de la compañía de reducir las calorías en sus productos y anticipándose a las tendencias y expectativas de los consumidores, sumado, a su vez, al parámetro del Reino Unido que sirvió de referencia, y al compromiso de autorregularse en el tema, inició el trabajo de innovación, investigación y desarrollo para la reducción de azúcar en las fórmulas del portafolio.
En 2017 se inició en firme la reducción calórica en las bebidas, comenzando por la categoría de gaseosas, bebidas con adición de frutas y bebidas de té. La reducción de azúcar se realizó de manera gradual para respetar las preferencias de los consumidores y mantener las características organolépticas de los productos originales.
Durante este proceso, Postobón reemplazó el azúcar retirado con edulcorantes no calóricos avalados por la Unión Europea, la FDA en los Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud y, en Colombia, por el Invima, asegurando que los productos mantuvieran su perfil de sabor.
Por ejemplo, la compañía logró grandes avances en el manejo de varios edulcorantes, incluyendo la estevia, un potente edulcorante natural. La estevia ha cobrado relevancia en el sector de bebidas como un edulcorante natural altamente apreciado debido a su capacidad para endulzar sin añadir calorías. Derivada de las hojas de la planta Stevia rebaudiana, la estevia es hasta 300 veces más dulce que el azúcar, lo que la convierte en una opción ideal para reducir el contenido calórico sin comprometer el sabor. Este edulcorante natural se ha integrado de manera efectiva en una amplia gama de productos, incluyendo las bebidas, demostrando ser una alternativa versátil y sostenible en la industria.
Inicialmente, en los primeros avances del proyecto se logró una reducción entre el 30% y el 40% de las calorías en marcas como Manzana, Uva Postobón y Colombiana, sin cambiar sus sabores. Esto representó la sustitución de entre 10 y 20 gramos de azúcar en cada una de las bebidas, dependiendo del sabor, para estar por debajo del objetivo trazado en 2017, equivalente a los 5 gramos por 100 mililitros. Las pruebas en consumidores también determinaron que el sabor de las nuevas formulaciones era igual al de siempre, ratificando así que el sabor no varió. Eso permitió seguir brindando un producto con la calidad característica, con el mismo sabor y las mismas sensaciones para el consumidor.
Estado actual de la reducción calórica
En la actualidad, cerca del 100% del portafolio que Postobón ofrece tiene menos de 5 gramos de azúcar por cada 100 mililitros. Esta reducción calórica es significativa y ha permitido a los consumidores tomar decisiones informadas y elegir productos que se ajusten a sus necesidades y preferencias, alineándose con las nuevas tendencias del mercado.
El informe de sostenibilidad de Postobón de 2023 destaca que el 99% del volumen de ventas de la compañía correspondió a productos bajos, reducidos o sin calorías añadidas. Además, el 39% del volumen de ventas fue de productos sin azúcar añadida, y el 84% de las fórmulas contuvieron componentes naturales.
Además, la compañía reportó más de 270 referencias de productos en tamaños personales por debajo de los 350 mililitros, es decir, presentaciones individuales, en tamaños pequeños, para consumo personal. Esto equivale a más del 50% de las referencias de portafolio que la compañía tiene en el mercado.
La realidad a la fecha demuestra que fue un acierto de la compañía el haberse anticipado a reformular sus productos en el 2017, tomando como referencia las tendencias de la OMS y la regulación que se discutía para ese entonces en el Reino Unido, permitiendo que las bebidas del portafolio de Postobón quedaran por debajo de los cinco gramos de azúcar por cada 100 ml, sin cambiar los sabores de preferencia de los consumidores, manteniendo así una propuesta de valor ganadora, coherente con el compromiso con el bienestar y alineada con las tendencias regulatorias.
De esa forma, las bebidas de Postobón se diferencian de las de algunos de sus competidores que han decidido no reformularlas (algunas de ellas contienen 224% más contenido de azúcar que las del portafolio de Postobón, es decir, 11 gramos por cada 100 mililitros).
Al final, este proceso anticipado, gradual y metódico de reducción calórica de las bebidas de Postobón, le permitió a la compañía enfrentar el reto de mantener una promesa de valor de bebidas con sabores deliciosos, alineada con los parámetros de la OMS y las tendencias regulatorias, reflejando así su coherencia con respecto a asuntos de interés público y teniendo al consumidor en el centro de sus decisiones y actuaciones.
Fecha de publicación: septiembre 2024