Equilibra tu cuerpo con una respiración adecuada

Respirar no es solo una acción de inhalar y exhalar. En realidad es un acto vital directamente relacionado con nuestro bienestar físico, emocional y nuestra calidad de vida.

Al lograr concentrarnos y respirar correctamente lograremos sentir y comprender que el acto respiratorio consciente e intencionado es un nexo que se genera entre el cuerpo y la mente. Esta unión nos permite calmar las tensiones, relajar los músculos y lograr nuestra tranquilidad corporal.

La respiración está tan relacionada con la concentración y las actividades que nos permiten tranquilizarnos que, por esa razón, un tema que se profundiza en prácticas de relajación o meditación como la yoga, los pilates y el mindfulness.

Cuando mejoramos nuestra calidad de respiración logramos un potenciar en términos generales las funciones de nuestro organismo. Permitiremos que entre mayor cantidad de oxígeno y así lograremos deshacernos del CO2 con más eficacia.

Lograr respirar bien es algo que podemos hacer sin ninguna dificultad. Es muy sencillo, toma nota de estos estas maneras de hacerlo, te permitirán mejorar tu calidad de vida tomando aire de la forma mejor forma.

  1.  Suelta el estrés. Cuando tienes una situación de alta tensión o estrés, una de las mejores soluciones para tranquilizarte es respirar. Hacerlo te permitirá oxigenar tus células y expulsar toxinas.
    Lo primero que debes hacer es alejarte de todo lo que haya a tu alrededor para estar en un lugar solo y tranquilo. Después empieza a respirar profunda y lentamente mientras mueves el cuello de un lado a otro. Así lograrás relajar tus músculos y distensionar el cuello y los hombros para alcanzar un punto de tranquilidad y descanso.
  2. Estira todo el cuerpo. Para estimular los músculos del tórax debes realizar algunos estiramientos específicos. Inicialmente debes extender tus brazos hacia los lados para inclinarte después hacia un lado y hacia el otro, mientras continúas con ambos brazos estirados.
    Al estar inclinado a cada lado, debes empezar a respirar. Inhala, intenta contener la respiración lo que más puedas y luego exhala suavemente y descansa.
  3. Siéntate y respira. Esta es probablemente una de las actividades más comunes y populares para lograr un pleno estado de relajación. Ponte en posición de loto y relaja tus brazos mientras los estiras. Al hacerlo, empieza a respirar despacio inhalando por la nariz y llevando el aire lentamente hasta sentir que tu tórax se expande por completo. Después, exhala suavemente por la boca poniendo atención por cada movimiento.
  4. Flexiona las extremidades. Ponte de pie nuevamente y estírate para después poner las manos en el plexo solar. La mano izquierda sobre el pecho y la derecha debajo. Respira lenta y profundamente ya su vez debes mantener los ojos cerrados. Exhala lentamente mientras sientes con tus manos cómo se acomoda tu tórax.
  5. Pausas activas de relajación. Estés en el trabajo, en la universidad o en casa, una pausa activa es la excusa perfecta para hacer ejercicios de respiración. Busca un lugar tranquilo, en la medida de lo posible al aire libre, donde estés alejado de fuertes ruidos. Siéntate y lleva ambas manos a tus piernas, después haz cinco repeticiones de diez segundos inhalando y exhalando lentamente.
  6. Practícalos antes de dormir. Antes de irte a la cama es recomendable hacer los ejercicios de respiración adecuados para lograr un estado de relajación que realmente te permitirá descansar. Ubicado sobre tu cama debes acostarte boca arrima flexionando las piernas y llevando los brazos arriba. Al hacerlo debes respirar lentamente para permitir que el oxígeno entre a tu cuerpo y logres concentrarte lo suficiente para entrar en estado de reposo.

Alcanza tu punto ideal de relajación y de paz interior, respirando de mejor forma. Esto te permitirá tener un equilibrio emocional y corporal, realmente útil para tener un buen estado de ánimo. Inténtalo y aprovecha toda la buena energía y sensación de una correcta respiración.

2018-01-12T22:08:20+00:00