Cuida tus músculos de posibles dolores de oficina

El exceso de trabajo no es lo único que afecta nuestro estado físico, permanecer quietos también puede generar dolores. Imagínate lo que implica dedicar ocho horas diarias y 40 semanales y 160 mensuales, sentados en la silla de nuestro lugar de trabajo.

Los llamados dolores de oficina son todas esas dolencias constantes que están presentes en el entorno laboral. Sufrir de estos dolores no implica el hecho de hacer trabajo pesado, mantenerse quieto todo el día también produce malestares.

Aunque no lo parezca, mantener una postura estática es perjudicial. Estas posturas son uno de los factores de riesgo relacionados con el dolor lumbar inespecífico, entendido como la sensación de molestia localizada entre el límite inferior de las costillas y el límite inferior de los glúteos.

Es muy importante moverse, estirarse y hacer algo de activación física en el lugar de trabajo para evitar todos estos dolores, en especial para las personas que hacen movimientos repetitivos y quienes permanecen sentados.

Conoce estos consejos y ejercicios para que evites y prevengas los diferentes dolores en la zona baja del cuello y la espalda, la cadera y las piernas, entre otros, producto del nuestro día a día en el trabajo.

Detente y haz una pausa: Asigna un espacio del día para hacer estiramientos que te permitan aliviar el estrés articular y la tensión muscular. Se recomienda hacer por lo menos dos pausas al día que nos permitirán cambiar la posición habitual, tener más elasticidad y biomecánica articular.

Muévete un poco, camina: Empezar caminando unos cinco minutos te permitirá hacer calentamiento y estiramiento muscular. Intenta caminar y mover tus extremidades en tu oficina o lugar de trabajo, da los primeros pasos hacia un cambio de postura y de rutina.

Implementa estos estiramientos: Estos ejercicios para estirarte te permitirán descansar y trabajar tu cuerpo para evitar dolores musculares en la zona baja del cuello y la espalda, la cadera y las piernas.

Cuello: Ponte de pie y deja caer tus brazos, luego levanta los hombros y llévalos hacia atrás en movimientos circulares, haciendo 10 repeticiones. Después invierte este ejercicio hacia adelante, así liberarás la tensión muscular.

Espalda: Acuéstate boca arriba, lleva tus rodillas hasta el pecho e intenta abrazarlas. Debes sostenerla durante 15 segundos y repetirlo 15 veces. Este ejercicio te permitirá estirar los músculos paraespinales, los más bajos de la región lumbar.

Isquiotibiales: En tu silla de trabajo lleva una pierna arriba y deja abajo y alterna el movimiento. Sostén cada una de tus piernas durante 10 segundos y haz 10 repeticiones. Este ejercicio permitirá que se estiren los músculos flexores de tus rodillas.

No permitas que tu puesto de trabajo se convierta en un lugar agotador, doloroso y con estrés. Intenta hacer una pausa activa a tu manera y aprovéchala para cuidar tu estado físico.

2017-10-05T15:47:48+00:00